Consecuencias del estrés prolongado y pautas para evitarlo o darle buen manejo
Siempre se ha mencionado al estrés como un mecanismo
de alerta y respuesta ante una
situación, pero es aquí donde estaríamos hablando del eustrès o estrés positivo,
no obstante cuando a este no se le da manejo se convierte en distrès o estrés
negativo, los dos tipos de estrés los hemos vivenciado todos en algún momento
de nuestras vidas, ya sea que estemos estresados por la llegada de alguien que amamos
o estresados por una entrevista de trabajo o presentación ante un público, de
cualquier forma si prolongamos esta híper alerta en nuestros sentidos producida por el estrès impediremos que
nuestra psique y cuerpo se relajen y logren descansar mediante el sueño
reparador, lo cual genera una serie de consecuencias tanto físicas como
psicológicas que en ocasiones son irreversibles.
Efectos físicos: Al mantener los
músculos tensos nuestro cuerpo utiliza una carga de energía adicional, el
cargado de la producción de dicha energía es nuestro hígado quien envía azúcar
a nuestro torrente sanguíneo, es por ello que si se presenta una prolongación de
estrés, nuestro sistema se inundará de azúcar, provocando que nuestro páncreas que es el encargado de
generar insulina y controlar el nivel de glucosa (azúcar) en nuestro cuerpo colapse
y no realice su función de manera
adecuada, produciéndose así una diabetes.
Otras de las consecuencias físicas son las posibles
afectaciones que se dan en el corazón, debido a los lapsos prolongados de
estrés, puesto que estar estresado requiere de mucho oxígeno, lo cual genera que nuestra sangre fluya con más
rapidez y por ende el corazón acelere sus ritmo cardiaco, produciendo
taquicardia intermitente y una posible hipertensión arterial.
Por otro lado nuestro estomago también se puede ver
afectado, ya que este tiene unas capas que se regeneran y las cuales nos
protegen de los ácidos estomacales, pero al irse el flujo de sangre a nuestros
músculos deja de producirse suficiente oxigenación para el estómago,
produciendo que dichas capas protectoras no se regeneren y los ácidos perforen
las paredes del estómago generando así una úlcera gástrica.
Otros de los efectos físicos del estrés prologado, son
las enfermedades intestinales, una de ellas es el síndrome de colón irritable,
el cual un gran porcentaje de la población en especial femenina lo padecen. Al
igual que las enfermedades intestinales, también se pueden presentar
dificultades sexuales como disfunción eréctil
o trastornos alimenticios como la obesidad. Estos son algunos de los
efectos fisiológicos producidos por estrès prolongado,
Efectos psicológicos: Estos efectos
aunque son intangibles son igual de peligrosos que los físicos, como lo es el
mal humor que genera discrepancias en las relaciones interpersonales.
Dentro de estos efectos también se encuentran los
cuadros de ansiedad que se generan durante los lapsos de estrès prolongado.
Así mismo es posible que al estar estresados
prolongadamente, se presenten ataques de
pánico (miedo), esto sucede debido al bloqueo que se genera en nuestro cerebro
al momento de brindar soluciones ante una situación estresante.
Otro de los efectos más evidenciados, es la depresión,
siendo esta una patología de las que comúnmente se asocia al estrés prolongado.
De acuerdo a lo que ya conocemos del estrès y las
consecuencias debido a la prolongación del mismo, Psicología Integral.co
pretende brindarte unas pautas para evitar o darle un buen manejo al estrès:
1.
Realiza una planeación de tus actividades, llevando en
una agenda la organización de estas con fecha y clasificación entre importante
y urgente.
2.
Identificar las fuentes que generan nuestro estrès y
de esta manera diseñar planes de acción frente a las fuentes identificadas.
3.
Al momento de sentir que no puedes más durante un día
difícil, puedes realizar siestas cortas de no más de 15 a 25 minutos, de esta
manera evitas entrar a un sueño profundo, esto mejorará tu productividad durante el día, tu nivel cognitivo y de atención, mejorara también tu estado de ánimo y tu
capacidad de resolución de conflictos.
4.
Reduce la tensión de tu cuerpo con rutinas de
ejercicio y técnicas de respiración.
5.
Inicia por ver lo positivo en cada situación por más
complicada que esta se perciba, de esta manera te centraras en las posibles
soluciones y no, en el problema.
6.
Realiza tus tareas y no te ocupes de las que no te
pertenecen, cada quien se debe ocupar de sus propias tareas, puesto que
se debe aprender a decir no y marcar limites, teniendo en cuenta que es
fundamental tu salud mental y no cumplir
siempre con las expectativas de los demás.
Leidy Viviana Ramírez Prada.
Psicóloga.

Que buen artículo, gran aporte para intentar identificar y manejar las situaciones que nos pueden afectar física y emocionalmente. Gracias.
ResponderEliminarGracias Viviana.
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